jueves, 2 de julio de 2015

Mientras caminaba

Mientras caminaba: Bosque de pensamientos y hojas de frío

Regaladas promesas. Inesperada esperanza: Abrazaban las olas y se fugaba la noche. En la cabeza, una hoguera de ágiles llamas, peligraban los mandamientos de sangre. Ganaban mis labios en la belleza azul. Desilusión, en inmóvil alegría. Incertidumbre encanto de una gimiente mañana. Limpia azucena. Pálido roce de agua. Duerme escribiente. La marcha envenenada queda atrás: los secretos de piedras en el alma: a tu lado, voz de polvo. Decepción en oro.

No existe manta ni tierra. Sólo estrellas oscuras. Al solear, con este canto en el país de los dedos de hojalata: Asfixia el gris. Retoños de párpados y tiempo. Late al abrir recuerdos. Lirios temblorosos, donde está, coronado olor, la carta abrazada. Salvaje respuesta de madera. Última floral de castigos. Muda tu ensueño hacia el dulce rocío. Peligrosa noche de agua ciega. Devuelve la térrea perdida. Dilema errante. Bosque de pensamientos y hojas de frío. A una vida de distancia, el tierno reino tembloroso. La carne de tres... Negro brillo. Enrédate en la esencia. El equilibrio conoce el sudor. Ingenua noche de quejas.


Rafael Suárez
Lluvia, Cap. 9. Mientras caminaba.