lunes, 17 de abril de 2017

Los cuervos siempre son negros

El intuitivo Hempel cuestionaba hasta lo razonable: ¿son todos los cuervos negros?. Hoy, no apreciamos probabilidades ni paradojas. No deseamos saber. Esta fuera de lugar.

Seguramente Ud. haya oído hablar de la madre de todas las bombas (MOAB). Pero no de otras armas de destrucción masiva:

Empezamos con los derivados financieros: Los CDS (Credit Default Swap) son productos para operaciones mínimas de 10 millones de dólares. Suponen un valor en circulación de 700 billones (con B) de dólares: Están restringidos para bancos que no se dedican a gestionar sus recibos de luz o agua. Apenas conocemos los nombres de estos depredadores del sistema: JP Morgan Chase, Goldman Sachs y Barclais Capital. Tampoco se haga ilusiones laborales: entre sus filas no cuentan con nuestros perfiles: Romano Prodi (flamante Presidente de la Comisión Europea) y Mario Dragi (Pte. del Banco Central Europeo) son algunos de sus laboriosos trabajadores. Súmele a estos nombres, una larga lista de responsables de la Reserva Federal estadounidense (FED). Casualmente, hace 10 años, ante la posibilidad de quiebra, les autorizaron a mutar de banca de inversión a comercial: La lógica era aplastante: si sus clientes son una parte de la población, simplemente no pueden hundirse.

Qué pasaría si Ud. montara un pequeño negocio familiar: digamos, ¿un bareto? Un antro decorado con cariño, digamos maderita, (¡roble envejecido!), colores pastel y sillones de cuero, donde además de café, se vendiesen libros, con música en vivo, poesía y monólogos siete veces por semana, por poner un ejemplo colorido o, ¿una carnicería vegetariana?: ¿Saldría papa Estado en nuestro socorro si vienen mal dadas?

Decía Valery, que “los hechos no penetran en el mundo, moran las creencias”: El actual sistema no es capitalismo: no se premia el talento y el esfuerzo: Se ha olvidado su germen protestante. Estamos en una economía estúpida y cínica.

Cuando apenas era un guaje, en Asturias especulaban con el carbón subvencionado en el puerto de Gijón. La operación, lejos de grandes ingenieras financieras era de lo más sencillo: lo compraban en verano y lo retenían hasta el invierno, multiplicando su valor por cinco. Hoy, también lo hacen con hogares: compran –miles de- Viviendas de Protección Oficial y las convierten en lucrativas operaciones con un riesgo mínimo. Estos usureros controlan el 90% de los CDS. El caso más sonado en Europa fue la manipulación de la deuda griega cuyas consecuencias conoce.

Existen más cuervos. Según Blommberg, las operaciones de “carry trade” con fondos de 1 millón de euros para comprar dólares australianos, reales de Brasil, pesos de México, randas de África del Sur o wons de Corea han tenido retornos por encima del 40% durante la era Trump. Estas operaciones se financian con fondos del BCE. Han llegado a trabajar con tipos de diferencial al 1%.

La mitad del comercio mundial y de los activos bancarios y la tercera parte de las inversiones directas pasan por algún paraíso fiscal, eludiendo leyes fiscales de sus respectivos países de procedencia, con la consiguiente evasión de impuestos. Están encubiertos 18 billones (también con B) de euros, según una estimación del FMI, que el propio Organismo calificó de una cifra infravalorada. Diferentes voces autorizadas hablan de 50 billones.

Estos son algunos fondos especulativos de alto riesgo y fondos inmunizados para los cuales no existe –ni se le espera- ningún tipo de legislación restrictiva. Pero, ¿qué ocurre con las tradicionales?:

El 85% de las grandes empresas americanas y el 99% de las europeas utilizan habitualmente paraísos fiscales. La totalidad de las 35 mayores empresas españolas que cotizan en bolsa son sus clientes.

“Los países intentar actuar ahorrando divisas” son algunos sesudos titulares que se pueden leer en las grandes rotativas y medios de comunicación en sus primeras páginas y minutos estelares: La principal industria de nuestro país, el turismo, aporta el 10% del PIB (115.000 millones de euros). Esta cifra debería sonarle: es la factura anual de las importaciones de petróleo.

Una gota:

147 transnacionales controlan el 40% del valor de todas las Cías. del mundo, en un asombroso nivel de interrelación. 6 Cías. controlan la industria discográfica mundial. 4, el 70% del comercio mundial. 3, el mercado del café tostado molido.

En otros mercados esenciales, 10 grandes empresas controlan: 

-53% del mercado farmacéutico mundial
-54% del sector de la biotecnología
-62% de la farmacéutica mundial
-80% del mercado del comercio mundial de alimentos
-100% del mercado del petróleo.

Solo una gota más: El año pasado, Bruselas, una ciudad de apenas 117.000 habitantes, obtuvo la misma energía solar que España. Nuestro país, situado entre los paralelos 36º y 43º no es vanguardia en este tipo de renovables: hoy la locomotora europea es Alemania -¡Alemania!-: En esta Pascua, la Península alcanzó temperaturas superiores a los 25 grados; En Wurzburg (cerca de Rotemburgo) estaba nevando.

Las preguntas que debemos hacernos entonces, son simples: ¿Qué justifica estos datos? ¿Qué razones teóricas o empíricas, existen para esta libertad de movimientos de capital? ¿Entre Adam Smith y Mao, entre Standford y Chicago, que queda? Nada de Utopías: Solo Justicia.

(...)

Rafael Suárez
Prejuicios en Economía y Educación