Un día éste planeta que pisamos dejará de llamarse Tierra para ser llamado Libertad. Ese día los explotadores del pueblo serán arrojados a las tinieblas exteriores donde habrá llanto y crujir de dientes. Y los ángeles del cielo, en lo más alto del cielo entonarán cantos de júbilo al contemplar la estrella libertad, más azul y brillante que nunca. Porque en ella reinará la paz y la justicia, porque en ella habrá siempre el paraíso, y la muerte no existirá.
Libertarias